Antes
que nada quiero decir que este es un homenaje al máximo Amoroso al SEÑOR (si
así con mayúsculas) y poeta Jaime Sabines, que es uno de mis héroes personales
ya que he utilizado su poema en situaciones de cama y pre-cama y siempre ha
superado mis expectativas.
Nada
mejor que su poema Los amorosos, recitándosela a la Trompuda mientras descansa
desnuda en el suelo con una copa de un buen vino y yo recargado en donde su
espalda se convierte en ese tesoro que tanto ansío.
------- o -------
Los amorosos
Larry A Ta
Los
amorosos no hablan,
no
desperdician el tiempo con palabras.
Exprimen
el tiempo en caricias al amado
Los
amorosos encuentran
el placer
olvidándose de sus necesidades,
llenando
el vacío del erotismo del amado.
Su
instinto les dice que nunca han de saciar,
al que
yace en su lecho,
que la
lengua se ha de secar antes
de que
cumpla su objetivo.
Los
amorosos lo entienden
pero no
desvarían en el intento.
Les preocupa el placer. Los amorosos
viven para entregarlo,
no hacen más, porque no existe otro rincón para besar.
Los amorosos llenan su vida
absorbiendo los fluidos de su amada.
Viven día a día, soñando, pensando y pervirtiéndose.
Viven día a día, soñando, pensando y pervirtiéndose.
Los
amorosos tienen que estudiar formas nuevas
de llenar
de placer a la musa que yace en su lecho.
Por eso
los amorosos no gozan,
ya que se
ocupan del gozo ajeno.
Los
amorosos entre las piernas de quien yace bañada en sudor
pueden
encontrar la felicidad momentánea,
pero un
segundo después se desvanecerá como el humo en el aire,
puesto que
los amorosos siguen pensando en cómo llevarla al límite del placer.
Los amorosos tienen como misión
perderse a sí mismos
mientras se buscan besan, muerden,
lamen y torturan
para encontrarse solamente entre los
gemidos
de quien equivocadamente los ha
llamado
sátiros y pervertidos.

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